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Asuntos propios me llevaron ayer a la capital cantabra. Antes de partir
encontré en la siempre bien informada agenda de nuestra web una reseña que
anunciaba esta exposición. Solo eran cuatro líneas, pero siendo una
exposición de modelos de barcos, no se podía dejar de asistir.
La exposición era un monográfico de la obra de un maquetista profesional
cantabro, Pedro Blanco Alvarez, montada para dar a conocer a sus paisanos
sus creaciones. Cuarenta y seis modelos, entre modelos completos y
medios-cascos, daban cuenta de su buen hacer tanto como modelista
profesional en los encargos de distintos astilleros y como modelista
historiador en las reproducciones de barcos ya desaparecidos y emblemáticos
del puerto de Santander.
De su faceta profesional podíamos ver modelos de astillero, en su mayoría
realizados para los armadores a escala 1/100 junto con otros modelos a una
escala menor (1/500) que se confeccionaban como obsequio a las autoridades
relevantes invitadas a las botaduras de los barcos. Así nos encontramos con
las reproducciones de los buques-hospitales y de apoyo a las flotas pesquera
“Esperanza del Mar” y “Juan de la Cosa”, el quimiquero “Stolt Sea”, la
espectacular draga “Taccola” y media docena de remolcadores portuarios todos
ellos modelos de barcos construidos en distintos astilleros del norte
peninsular.
Junto a estas creaciones encontramos los modelos que denominaría históricos
o privados. Pese a que la espectacularidad y la dificultad de los primeros
puedan ser superiores por la complejidad de los originales que representan,
sus modelos “privados”, gozando de la misma calidad, me sedujeron mas;
quizás porque comparto con el autor su manifiesta querencia por los vapores.
En este segundo grupo de modelos podíamos encontrarnos además de una
lanchita y un cañonero, cargueros como los “Iberia”, “Lino”, “María” o
“Peñas Rocías” entre otros, pesqueros como el bou “Apagador” o el “Girón”,
los remolcadores “Conde de Ruiseñada” y “San Martín” (del que volví
enamorado), los correos y trasatlánticos “Antonio Lázaro”, “La Palma” o el
“Ciudad de Ceuta”.
Perteneciente a este último grupo de embarcaciones y como guinda del pastel
encontramos una preciosa reproducción del trasatlántico “Alfonso XIII” de
construcción británica, de 124m de eslora y a escala 1/100.
Si a lo dicho añado que la entrada es gratis; que durante la visita pude
disfrutar de la guía del propio autor, de sus comentarios apasionados y su
entusiasmo contagioso; que pude traerme un libro dedicado donde se
recogía la historia y fotografías de los barcos y modelos que componían la
exposición, podéis comprender que, a pesar de mi natural perezoso, me haya
animado a escribir estas líneas porque creo que es un acontecimiento que
ningún aficionado que se encuentre cerca de Santander debería perderse. Para
los que no puedan acercarse a Santander, dejo el contacto de Pedro Blanco,
que, a pesar de no habérselo preguntado, estoy seguro que podrá hacer llegar
a los interesados el libro que por quince euros yo me traje.
blancomodelosnavales@hotmail.com
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