Carta
de colores de Sigma Coatings

En la realidad, el buque
sufre unas duras condiciones con rozamientos de estachas y muelles,
golpes de mar, y sobre todo... muchas horas de sol. Esto hace que las
pinturas presenten de todo menos brillo, a pesar de que inicialmente su
brillo fuera alto.
Las cubiertas
son las zonas de tránsito y maniobra de buque (castillo a proa,
principal, y pasillos de acceso a las diferentes áreas o pisos). Sufren
grandes golpes por caídas de herramientas u objetos varios y
rozamientos. La cubierta castillo y principal son
las zonas que más se deterioran ya que son las que más se usan.
En contrapartida las
cubiertas son fáciles de mantener por su accesibilidad. Los sistemas de
protección pueden estar basados en imprimaciones de silicato de zinc y
resinas epoxi en dos o tres capas.
Los colores son
elegidos, al igual que el resto del buque por el armador y los más
habituales son el verde intenso y rojo ingles. Este último color es muy
habitual en el sector naval debido a que mimetiza el oxido producido por
la corrosión.
Por
último la superestructura u obra muerta que corresponde al gran cajón que
sobresale de la cubierta donde se alojan los camarotes, sala de mando,
cocinas, comedores, etc.
Hasta hace unos veinte años,
a excepción de los fondos, tanques de carga y lastre, las pinturas
empleadas eran de un solo componente (alcídicas o clorocaucho). Esto
facilitaba el mantenimiento del buque en momentos de navegación o
espera en puerto, por un elevado número de
tripulantes que llevaban los buques.
Hoy día la tripulación
es la mínima posible y el mantenimiento se deja para los trabajos en
astillero por personal
especializado, lo que permite el uso de pinturas mas sofisticadas como
las resinas epoxi y poliuretanos de dos componentes.
Hoy en día la superestructura es
protegida con imprimaciones de alta prestación, ricas en zinc, epoxi,
etc. mientras que los acabados son resinas acrílicas o alcídicas
(brillantes). Estas últimas son las resinas más conocidas por todos y
que vemos en las droguerías, Titanlux, Duraval, Kilate, etc.
Actualmente cada vez más
se están cambiando los acabados a resinas de poliuretano de dos
componentes, alto brillo y única pintura capaz de mantener este brillo
durante un tiempo razonable entre dos y cuatro años (muy diferentes a
los alcídicos uretanados o con poliuretano que vemos en las droguerías,
de escasa resistencia).
Todo el interior, sala
de máquinas, camarotes, pasillos, etc., son pintados con resinas alcídicas.
Acabamos de ver como se
reviste un buque normal de hoy día
pero, evidentemente no es una norma general ya que cada buque,
dependiendo del tipo, su uso o decisión del armador, tendrá un
tratamiento diferente.
Podemos ver ejemplos muy
distintos, los pesqueros, donde es habitual un mantenimiento por los
propios marineros es normal el uso de pinturas de un componente y envase
pequeño, compradas en cualquier tienda de pintura o almacén de efectos
navales.
En un
trasatlántico
donde se prima la estética e imagen, la importancia del acabado es
primordial. En estos casos los acabados son basados en resinas de
poliuretano de dos componentes y alto brillo.
Un ejemplo más, en una
plataforma petrolífera la estética no es lo primordial, sí su
protección y durabilidad. Los sistemas de protección se calculan para
un periodo lo más próximo a su vida útil (15 ó 20 años). Los
sistemas son los más sofisticados y de altísimos espesores.
Texto
de José
González Alvarez
Fotos
del catálogo de Sigma Coatings
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