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6- Confección de cabos con la maquinita de colchar 

Un poco de nomenclatura

En náutica cada cosa tiene su nombre y hay un nombre para cada cosa. Se dice que a bordo de un barco no hay más cuerdas que la del reloj y la de la campana. Sucede lo mismo con la palabra “cordel” que está reservada exclusivamente para designar los cabos de la corredera y del escandallo.

Por tanto es importante que aclaremos el significado de algunos de los vocablos más utilizados en náutica para referirse al mundo de las “cuerdas”, vocablos con los que el modelista se encontrará a cada paso.
Hemos observado algunas diferencias entre las definiciones que dan para una misma voz los cuatro o cinco diccionarios que hemos consultado y hemos optado por la que nos ha parecido más usual en cada caso. Por tanto no es extraño que un diccionario cualquiera dé para algunas voces una definición algo distinta de la que aquí consignamos, es muy probable que sea así.

Jarcia: Con esta palabra se designa el conjunto de cabos y cables de un buque. Puede ser “firme”, si está siempre fija, y “de labor” si es móvil.
Cabullería: Lo mismo que jarcia
Mena: Es el grueso que tiene un cabo expresado en términos de la longitud de su contorno o circunferencia. Atención, porque en modelismo generalmente se expresa el grueso mediante la longitud del diámetro y esto puede dar lugar a confusiones según qué documentos se estén manejando.
Colcha: Torsión que se da a las fibras, filásticas y cordones para confeccionar un cabo.
Colcha a la derecha: Cuando la torsión que se ha dado a los componentes del cabo ha sido hacia la derecha, es decir en el sentido de las agujas del reloj. El aspecto final que presenta el cabo elaborado es el de las espiras de un sacacorchos.
Colcha a la izquierda: Cuando la torsión que se ha dado a los componentes del cabo ha sido hacia la izquierda, es decir en sentido contrario al de las agujas del reloj. El aspecto final que presenta el cabo elaborado es el “inverso” a las espiras de un sacacorchos.
Cabo: Cualquiera de las cuerdas que se emplean a bordo y que según el grueso puede estar compuesto de 2, 3 o 4 cordones. La colcha o sentido de la torsión aplicado a los cordones para confeccionarlo puede variar según el uso a que se destine.
Beta: Cualquier cabo que no tenga denominación particular en función de su grueso o hechura.
Filástica: En la fabricación de cabos, la filástica es el primer elemento que se obtiene retorciendo la mecha de fibras de cáñamo hacia la derecha.
Cordón: Conjunto de filásticas colchadas. Su número es variable según el grueso que se desee.
Hilo: Cabo muy delgado formado por dos o más filásticas muy finas.
Meollar: Cabo delgado formado colchando a la izquierda tres o cuatro filásticas. Se usa para forrar cabos, hacer ligadas, etc.
Merlín: Cabo delgado formado colchando hacia la izquierda tres cordones de dos filásticas cada uno.
Vaivén: Cabo más grueso que el merlín compuesto por tres cordones de tres a seis filásticas cada uno.
Guindaleza: Cabo que se obtiene colchando hacia la derecha tres o cuatro cordones que también fueron colchados hacia la derecha. Las de cuatro cordones llevan, además, un alma central que fué colchada hacia la izquierda.
Calabrote: Cabo grueso formado por tres o cuatro guindalezas a las que se aplica una colcha hacia la izquierda y que puede tener hasta 12 cm de diámetro.
Cable o gúmena: Calabrote grueso formado por tres guindalezas de tres cordones cada una que se utiliza para el fondeo de las anclas.
Chicote: Cualquier pedazo de cabo de corta longitud. También extremo de un cabo más largo.
Marca: Hilo de color que se insertaba en los cordones de los cabos con objeto de identificar la propiedad.

Hilos adecuados para modelismo

Para nuestra finalidad conviene utilizar hilos de buena calidad de algodón mercerizado, poliéster, lino etc, según los gustos de cada uno, pero sobre todo cuidando que no tengan pelos.

Personalmente me inclino por el hilo para ganchillo o “crochet” que tiene las siguientes ventajas:
- No tiene pelitos
- Acabado liso y uniforme
- No tiene brillo
- Admite el tinte.
- Hay variedad de gruesos indicados por un número.

Nosotros hemos probado con resultados totalmente satisfactorios los hilos Mercer Crochet de Coats de los siguientes números:
- Nº 100 de 0,22 mm de diámetro.
- Nº 80 de 0,26 mm de diámetro.
- Nº 60 de 0,30 mm de diámetro.
- Nº 40 de 0,35 mm de diámetro.
- Nº 20 de 0,45 mm de diámetro.

Todos ellos presentan la misma estructura: Están formados por 3 filamentos colchados hacia la derecha, es decir que presentan todos apariencia de sacacorchos. Esto implica que cuando los trabajemos en la máquina hemos de retorcerlos “hacia la izquierda” si no queremos destrenzarlos.
En cuanto a colores es fácil encontrarlos en blanco y en marfil.

DMC es una marca similar pero es mucho más difícil de encontrar. En la “web” de DMC citan una serie de tiendas de Barcelona donde “teóricamente” se venden sus hilos pero en muchas de ellas no los tienen o tienen muy poca variedad. No los hemos probado pero con toda seguridad que los resultados son satisfactorios.

Otra marca mucho más barata es Fincrochet-Presencia, de la que hemos probado el nº 50 que es de 0,25 mm de diámetro y consta de 3 filamentos colchados a la derecha, es decir con aspecto de sacacorchos, igual que los de Coats. En las mercerías dicen que no es de la misma calidad que el hilo de Coats (hay mucha diferencia de precio) pero para nuestra finalidad puede ser suficiente.

El precio de este tipo de hilo depende de las marcas pero como orientación podemos dar dos datos de precios recientes (marzo 06):
- Ovillo de 20 gramos del nº 80 de Mercer Crochet = 6,6 euros.
- Ovillo de 50 gramos del nº 50 de Fincrochet = 5 euros. (contiene 850 metros)

(Foto F1) Ovillo Mercer Crochet Coats nº 80 de 20 gramos y ovillo Fincrochet nº 50 de 50 gramos
 

Como hilos más finos hemos visto el “Hilo Japonés” del nº 100 que tiene 0,1 mm de diámetro y algunos de poliéster de Gütermann, etc. pero no podemos recomendar ninguno porque no los hemos probado suficientemente. Lo mejor es probarlos uno mismo y sacar las propias conclusiones.

Utilización de la maquinita de colchar

Si la máquina ha sido bien construida las únicas precauciones a tomar para obtener un buen resultado son:
- Que el bastidor del taller o torcedor esté bien sujeto a la mesa o base utilizada.
- Que el contrapeso esté proporcionado al nº de hilos y su grosor.
- Que los hilos queden colocados con la misma tensión inicial
- Que el sentido de giro sea el correcto
- Que el grado de torsión sea el adecuado
- Que no pierdan tensión los hilos cuando accionamos la manivela del carro manual.

El banco fijo o bastidor de los ejes de torsión se puede sujetar a la mesa mediante una pinza de apriete o un sargento. Lo mismo se puede hacer con la tablita soporte para la polea del contrapeso.

(Foto F2) Sujeción del bastidor con una pinza de encolar.

El tamaño del contrapeso es algo que hay que determinar en función de la propia experiencia , del número de hilos, de la clase de fibra, etc. En general un peso razonable para comenzar las pruebas puede estar alrededor de los 200 gramos.

Para facilitar la colocación de los hilos es conveniente utilizar el mínimo número de nudos posible. Para ello comenzamos anudando en uno de los ejes del retorcedor, pasamos el hilo por 2 de los ganchos del volante y anudamos el otro extremo a otro de los ejes del retorcedor. Hacemos lo mismo con todos los hilos pares. Procediendo así se facilita la colocación y se logra una tensión en los hilos mucho más uniforme.

(Foto F-3 ) Colocación de los hilos en el volante

Si utilizamos motor eléctrico, antes de colocar los hilos hemos de cerciorarnos del sentido de giro que proporcionan las conexiones que hemos hecho.
Asimismo, antes de iniciar el trabajo conviene comprobar si el hilo que vamos a utilizar está retorcido y en qué sentido. El sentido de la colcha de los hilos que utilizamos como materia prima nos viene dado, así que si queremos obtener cabos con un determinado sentido de colcha hemos de tenerlo en cuenta y actuar en consecuencia.

En cuanto al grado de torcido hay que experimentar para buscar el punto óptimo. Un torcido insuficiente hace que el cabo obtenido quede poco apretado. Un torcido exagerado puede provocar pequeños ricitos o caracolillos que producen imperfecciones en el cabo.

(Foto F4) La máquina manual en funcionamiento

En la foto siguiente vemos tres cabos obtenidos a partir del hilo Mercer Crochet del nº 40 de 0,35 mm de diámetro.

De arriba a abajo son:
- Cuatro hilos del nº 100 colchados a la izquierda con la máquina manual dan 0,6 mm
- Cuatro 4 hilos del nº 40 colchados a la izquierda con la máquina de 4 ejes dan 1 mm
- Tres cabos de 4 hilos cada uno colchados a la derecha dan 1,7 mm

(Foto F5) Tres cabos obtenidos con la máquina manual
 

En esta foto vemos los elementos anteriores empezando por los tres filamentos que componen el hilo Mercer Crochet del nº 40. Hemos utilizado un nº 40 que es bastante grueso con objeto de que los hilos resultantes salgan bien en las fotos.

(Foto F6) Composición de un cabo.

Sugerencias de instalación:

El tamaño de estas maquinitas las hace ideales para ser utilizadas en una mesa normal y obtener cabos de 1,5 o 2 metros, pero nada impide hacerlos de 10 metros si fuese necesario.

Nosotros hemos probado a realizar cabos de 7 metros de longitud con la maquinita manual y hemos estado 4 minutos moviendo la manivela, de los cuales 2  para el retorcedor y otros 2 para el enlazador, obteniendo un cabo impecable.

Para hacer tiradas de cabos largos hay que acudir o bien a instalar toda la máquina en el suelo o bien a instalar el carro en una mesa, para que pueda desplazarse, y el retorcedor encima de otro mueble o sobre un pequeño tablero colocado sobre el respaldo de un par de sillas por ejemplo.

En ambos casos hay que cerciorarse de que el contrapeso tiene recorrido suficiente. Si no lo tuviese se puede recurrir a instalar un par de pequeñas argollas para el paso del cordel, una a la altura del  del carro y la otra en algún punto alto que asegure el espacio necesario para el recorrido del contrapeso.

Conclusión final

Para conseguir unos buenos cabos para nuestros modelos nos basta con tres cosas:
- Una maquinita manual como la que hemos visto, que se puede construir por unos 10 euros.
- Utilizar unos hilos de buena calidad, aunque sean más caros que los normales.
- Experimentar un poco antes de ponerse a confeccionar los cabos definitivos que vamos a utilizar.

Todos los derechos reservados. Modelismonaval.com . Ultima actualización18/03/2006      Enviar a un amigo