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1- Introducción
Objeto
La jarcia es un aspecto del modelismo que tiene una importancia fundamental
en la calidad final de la obra y, sin embargo, en muchas ocasiones su
acabado no está a la altura del resto del trabajo. Para disponer de cabos
adecuados en grosor, forma, color, apariencia, etc. es necesario poder
confeccionárselos uno mismo.
Es bien conocido el método con el que se fabricaban los cabos de cáñamo en
épocas pasadas y muchos manuales y “webs” de modelismo proponen distintas
soluciones para confeccionarlos a pequeña escala, desde la utilización de un
berbiquí manual hasta las pequeñas máquinas construidas con Meccano o Lego,
pasando por toda una serie de artilugios algunos verdaderamente ingeniosos.
Sin embargo, a la hora de construir algunos de estos modelos de máquinas la
mayoría de los aficionados tropieza con muchas dificultades debido a que los
componentes no son fáciles de obtener o a que la construcción exige disponer
de utillaje especial. En otros casos, como sucede con el método del berbiquí
antes citado, el procedimiento es lento y poco práctico si se tienen que
preparar muchos metros de cabo.
Nuestro objetivo ha sido obtener un procedimiento de construcción para
una de estas máquinas que se asemeje todo lo posible al montaje de un “kit”
y que reúna las siguientes características:
- Garantía de
correcto funcionamiento
- Máxima simplicidad de
montaje
- Materiales disponibles
en el mercado
- Sencillez de manejo
Para ello hemos buscado los componentes más adecuados y ensayado distintas
soluciones y materiales hasta obtener un resultado que nos parece
satisfactorio y al alcance de cualquier modelista medio.
Todos los materiales se pueden adquirir sin dificultad en el mercado y para
su montaje se necesitan muy pocas herramientas. Por otra parte facilitamos
las referencias de los fabricantes o distribuidores de los componentes que
hemos utilizado.
Hemos evitado deliberadamente el uso de materiales o piezas difíciles de
trabajar por un aficionado así como cualquier reutilización o
aprovechamiento de elementos de otros aparatos.
Por otra parte ofrecemos tres soluciones diferentes con distintos niveles de
coste y prestaciones.
Tipo de máquina y
funcionamiento
La instalación real de confeccionar cabos constaba de 3 elementos
fundamentales:
- El banco fijo o
taller, que da torsión a los cordones individualmente.
- El carro móvil o
enlazador, que enrolla los cordones entre sí, dando al cabo la forma espiral
característica.
- El cerrador con
el galapo, que también es móvil, se intercala entre los dos anteriores y
tiene por misión mantener constante la presión con que se enrollan los
cordones entre sí.
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Carretel para
fabricación de pequeños cabos MNM |
(Foto A-2) Carretel para el colchado – Museo de la Pesca de Palamós. |
Cuando se trata de reproducir este esquema en miniatura, uno de los
problemas para el aficionado lo constituye el cerrador con el galapo o
apretador que generalmente necesita un carril o una guía y que, además, no
es fácil de poner a punto.
Sin embargo, el hecho de trabajar en miniatura permite utilizar un método
más sencillo que prescinde del galapo, tal como lo explica Frölich en su
libro “El arte del modelismo naval”. Nosotros hemos probado los dos métodos,
con y sin galapo, y creemos que la calidad de los cabos obtenidos es
sensiblemente igual en ambos casos. Si alguien prefiere utilizar el galapo
puede aprovechar perfectamente las máquinas que describimos ya que basta
añadir un gancho en el eje central del carro móvil o enlazador y construir
un galapo aunque no lo veamos en este artículo.
Por tanto, atendiendo a los objetivos de simplicidad de montaje y facilidad
de manejo, nos hemos decantado por la máquina que carece de cerrador y que
consta solamente de los dos conjuntos siguientes:
a) Banco fijo o taller
para la torsión de los hilos
Se trata de lograr que un grupo ejes, entre 3 y 6 según los deseos del
constructor, giren en el mismo sentido y a la misma velocidad con la
posibilidad de cambiar el sentido de giro según las necesidades.
Los ejes, montados en un bastidor estático, terminan en un gancho u otro
dispositivo apto para la sujeción de los extremos de los hilos.
Los ejes giran provocando una torsión en los hilos que acumulan tensión y se
acortan entre un 10 y 25 % de su longitud, en función del tipo de hilo y del
grado de torsión que se desee, arrastrando el carro móvil o enlazador que se
desliza sobre sus ruedas.
Llegados a este punto detenemos el giro del retorcedor y pasamos a activar
el giro del volante del carro enlazador.
b) Carro móvil o enlazador
Es de construcción más sencilla que el banco fijo para la torsión ya que
solamente consta de un bastidor en el que se ha montado un eje horizontal
que soporta un volante redondo. En este volante se fijan tantos ganchos como
ejes tenga la estación de torsión, es decir uno para cada hilo.
El bastidor, que está dotado de ruedas para que pueda desplazarse cuando los
hilos se acortan por efecto de la torsión, tiene un gancho en la parte
posterior para sujetar un cordoncito que mantiene la tensión del conjunto
mediante un contrapeso.
Un accesorio útil de este carro consiste en una pequeña polea instalada en
una tablita que se coloca en el borde de la mesa de trabajo, de tal forma
que el cordón del contrapeso del carro pase por ella y se deslice
suavemente.
A tener en cuenta que el volante del carro ha de girar en sentido contrario
al que se utilizó para retorcer los hilos. Es decir, si los hilos se
retorcieron a la derecha o en el sentido de las agujas de un reloj, el
volante ha de girar a la izquierda. Este movimiento de giro provoca que los
hilos se retuerzan entre ellos comenzando por el centro y avanzando hacia
los extremos.
Simultáneamente el conjunto pierde tensión y el carro retrocede arrastrado
por el contrapeso. Llega un momento en que el carro deja de retroceder y
comienza a avanzar otra vez y ése es el punto en que podemos detener el
volante y dar por terminado el trabajo.
(Foto A-3) Maquinita de colchar de accionamiento manual y sin galapo
Soluciones experimentadas
y prototipos construidos
Hemos probado distintas soluciones y las principales conclusiones que
hemos obtenido son:
- El bastidor con un
solo soporte grueso es más sencillo de construir y vibra menos que el
montaje con dos soportes, al menos con el tipo de materiales vulgares que
hemos utilizado.
- Si se utilizan
cojinetes de nailon el funcionamiento es muchísimo más suave.
- Si no se van a
elaborar muchos metros de cabo la máquina manual puede ser una opción
sumamente práctica.
- Cuando se
utiliza motor, la transmisión primaria es de funcionamiento más suave y
fácil de ajustar si se hace mediante poleas que mediante engranajes.
- A igualdad de
potencia es más práctico un motor poco revolucionado (menos de 5.000 rpm)
Teniendo en cuenta estas experiencias hemos construido tres prototipos de
maquinitas de coste y prestaciones diferentes:
- Manual con
tres ejes.
- Eléctrica con
cuatro ejes y motor de 9.800 rpm (6V y 12V)
- Eléctrica con
seis ejes y motor de 4.500 rpm (12V)
Naturalmente se puede optar por soluciones intermedias en función de los
gustos y deseos de cada uno. A tener en cuenta que para la mayoría de las
necesidades son suficientes 3 ejes. Con 4 ejes podemos decir que se cubren
el 99% de las posibles necesidades de un modelista exigente.
A buen seguro que el aficionado que se decida a construir una maquinita de
este tipo encontrará soluciones personales más adaptadas a sus propias
necesidades y que mejorarán lo aquí expuesto.
Por último, a modo de complemento para exigentes, hemos confeccionado una
cajita de conexiones con un interruptor-inversor para cada línea, de forma
que se puedan controlar los dos motores sin necesidad de acercarse a ellos.
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