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Capítulo I
INTRODUCCIÓN
En
este artículo describo el proceso constructivo de un modelo de la balsa Kon
Tiki, en la que el noruego Thor Heyerdahl, junto con otros cinco hombres,
realizaron una travesía a través del océano Pacífico desde el puerto de El
Callao, en Perú, hasta una de las islas del archipiélago Tuamotu en la
Polinesia, en 1947. Heyerdahl concibió este viaje para apoyar su hipótesis
según la cual estas islas habían sido pobladas por gentes que navegaron
desde el continente americano en primitivas balsas, sin otra ayuda que la
corriente de Humboldt y los vientos alisios. Para la construcción de la
balsa, Heyerdahl se basó en las embarcaciones construidas por los indios
sudamericanos descritas por algunos cronistas de las conquistas españolas
del S. XVI.
Los materiales que empleó
Heyerdahl fueron grandes troncos de madera de balsa cortados en la selva
ecuatoriana, cáñamo, cañas de bambú, hojas de plátano y otras maderas
tropicales como el mangle. La construcción se realizó “a ojo”, sin seguir
planos determinados, lo cual quizá explica que las dimensiones que describe
Heyerdahl varíen ligeramente de un sitio a otro. En su libro “La expedición
de la Kon Tiki”, menciona una eslora de 15 metros y una manga de 5 m, pero
ello daría lugar a una embarcación excesivamente larga que parece no
corresponder con la que aparece en las fotos disponibles de la balsa que
construyeron. Por lo tanto, en nuestro caso he decidido reducir la relación
entre eslora y manga. La escala a la que construiremos la Kon Tiki es,
aproximadamente, 1:60. Nuestro modelo se basa en la información recogida en
las referencias que se citan al final del artículo, y en las fotografías de
la balsa original disponibles en diversas páginas de Internet.
PROCESO CONSTRUCTIVO
1.- Corte y teñido de los troncos
Para
la construcción de la estructura principal de la balsa que corresponde a la
obra viva, he optado por un cilindro de madera de haya de 14 mm de diámetro
a partir del cual se cortan los trozos necesarios. En total necesitamos 9
troncos, el más largo de los cuales, que ocupará la posición central, mide
unos 27 cm (retrospectivamente, podría haberse cortado de unos 30 cm para
hacer la proa más afilada), y los dos más cortos, que ocuparán los
laterales, miden unos 20 cm. El extremo de proa de cada tronco será lijado
para darle forma puntiaguda simulando el corte del árbol con un hacha.
También lijaremos el extremo de popa, pero de daremos una forma más roma.
Para simular los troncos, he teñido cada pieza con acuarela color siena
tostada muy diluida, sobre la cual, estando aún húmeda, he aplicado pintura
acrílica muy irregularmente, queriendo “manchar” más que pintar, utilizando
como colores verde oliva, siena y trazas de negro. Una vez seco, he pasado
suavemente lana de acero, le he dado una capa de tapaporos, y una vez seco
he vuelto a pasar la lana.
2.- Ensamblaje de los troncos
Una
vez teñidos y secos, los troncos se ensamblan utilizando hilo grueso de
cáñamo (bramante). En el original se utilizó cabo de cáñamo de 4 cm de mena.
Los troncos más cortos van en los laterales, mientras que los tres más
largos van en el centro, y éstos sobresalen un par de centímetros por la
popa.
3.- Troncos transversales
A
continuación procederemos a ensamblar los troncos transversales. Los dos
principales, uno a proa y otro a popa, tienen una longitud aproximada de 14
cm, de tal manera que son algo más largos que la manga (unos 13 cm), lo cual
será necesario para poder amarrar bien el cáñamo en los extremos. Estos
troncos tienen un diámetro de 10 mm. Una vez ensamblados, añadiremos entre
ellos 5 traviesas de igual longitud pero de menor diámetro (6 mm),
espaciadas regularmente. Finalmente, ensamblaremos un tronco grueso (14 mm
de diámetro) sobre la parte sobresaliente de popa que corresponde a los tres
troncos centrales. Este será después el soporte de la espadilla que hace de
timón.
4.- Costados
Para
finalizar el armazón principal, ensamblaremos a cada costado, sobre los
extremos de las traviesas, un tronco de 4 mm de diámetro y unos 16 cm de
longitud. Nótese que en el segmento central de esta pieza hemos añadido una
ligada hecha con un trocito de cabo y anudada al tronco. Esto lo usaremos
después para pasar el aparejo de la vela.
5.- Amuras
Las
amuras se construyen con varias piezas ensambladas con cabo, aunque para
darles mayor firmeza opté por pegarlas con cola blanca, que hasta ahora no
había utilizado. Para cada lado, utilizaremos dos tablillas de 2 x 9 x 80 mm,
pegadas una a otra por uno de sus cantos. En las tablillas se practican
taladros con una broca fina (tres en la superior y dos en la inferior) entre
los que se colocan pequeños bastoncillos cilíndricos que saqué de un
salvamanteles de madera de esos que venden en los bazares de “Todo a 1 euro”
(véase más abajo). Uno de los extremos de la pieza se lija en bisel, de tal
manera que los dos lados puedan ensamblarse en ángulo, con ayuda de un
taquito de madera al que se le ha dado forma con la lima. Todo ello va
tratado con dos manos de tapaporos y las correspondientes pasadas con lana
de acero (suelo usar tapaporos BA de Promade, S.A., sin barnizar, y queda un
buen acabado). Una vez ensamblado, se procede a colocar el hilo para simular
la sujeción. He utilizado hilo de 0,75 mm de color crudo de la casa Amati
(ref. 4142/07). En la foto he colocado un esquema que indica cómo se pasa el
hilo a través de los taladros situados a cada lado de los bastoncillos. En
azul está representada la parte del hilo que se ve desde el lado del
observador (el interior de la balsa), y en rojo el que queda por detrás de
las tablillas (exterior de la balsa). Finalmente, se coloca un palo
transversal que se une a los bastoncillos con un poco de cola y se simula su
ensamblaje con hilo.
6.- Orzas de deriva y ensamblaje de las
amuras
La
Kon Tiki lleva 4 orzas encajadas entre dos de los troncos principales, dos a
cada lado. Para construirlas emplearemos tablillas como las utilizadas para
las amuras, pero de una longitud de unos 3,5 cm. El grosor de estas
tablillas se rebaja con lija, y los bordes se afilan para darles un perfil
hidrodinámico, de tal manea que la sección transversal tenga una forma
aproximada de huso. En la parte superior se practican 4 taladros por donde
se pasará hilo de 0,75 mm anudado en uno de sus extremos.

Estas orzas se encajan
entre dos troncos de manera que sobresalgan por la parte inferior de la
balsa, y por la parte superior el cabo se amarra a una de las traviesas. La
posición aproximada y el cabo se indican con flechas en la foto.
Para
ensamblar las amuras (Thor Heyerdahl las llama rompeolas en su libro)
colocaremos en la zona triangular de la proa una traviesa adicional de 4 mm
de diámetro, de una longitud correspondiente al grosor de los 5 troncos
centrales (aproximadamente 7,5 cm). Una vez posicionadas las amuras, se atan
a través de su palo transversal a esta traviesa, utilizando hilo de 0,75 mm.
También se atarán en los extremos a la traviesa principal, y en el centro a
los troncos longitudinales. Aquí habrá que ensayar diversas posibilidades
hasta que el conjunto quede con cierta solidez, lo cual puede tener su
dificultad. En cualquier caso, podemos añadir una pequeña cantidad de cola
en los puntos de contacto entre las amuras y los troncos.
7.- Materiales para la cubierta y la cabina
La
mayor parte de los materiales utilizados para la cubierta, cabina, palos y
verga provienen de salvamanteles y elementos de cestería adquiridos en
bazares “Todo a un euro”. Los salvamanteles como el que se muestra en la
foto son muy útiles porque de él pueden sacarse palitos de diferentes
medidas, y los hay en varios colores. Yo utilicé el que se muestra en la
foto para el suelo de la cubierta, y otro similar de color oscuro para la
verga, el mástil de la bandera y la estructura de la cabina. También los hay
de tablillas, uno de los cuales fue útil para construir la base del tejado
(véase más abajo). Además empleé trocitos de caña fina provenientes de ramos
de espigas para decoración, disponibles en los mismos bazares.
8.- Cubierta
En
la Kon Tiki original, la cubierta tenía dos capas, una de tiras de bambú
sujeta a los troncos de la estructura principal, y otra por encima hecha con
una estera flexible de caña. Para la primera, he utilizado un trozo cortado
de un salvamanteles de listoncillos claros como el que se muestra en la foto
de la sección 7. Encima he colocado una pieza de igual forma sacada de otro
salvamanteles hecho de un material flexible de cestería. He sujetado una a
la otra por medio de tres tiras de caña dispuestas transversalmente sobre la
superficie superior, y atadas (literalmente, cosidas) con hilo de color
marrón oscuro. Obsérvese que la cubierta no ocupa toda la superficie de la
balsa, sino que deja libres la proa y la popa, y un hueco a babor que se
empleaba para almacenaje de cajas y aparejos.
9.- Cabina
La
cabina va colocada según el esquema adjunto, en el que se representan el
contorno de la cubierta en azul claro, las paredes de la cabina (mamparas)
en rojo, y el emplazamiento de los postes que sirven de estructura, que irán
encajados en agujeros practicados con un taladro, como puntos negros.
También se indica aquí la posición de los taladros para insertar los
mástiles (fogonaduras), de los que nos ocuparemos más adelante. Nótese que a
babor la mampara lateral de la cabina está desplazada hacia adentro, de
manera que queda un “callejón” exterior cubierto por el tejado, representado
en azul oscuro. La mampara de estribor es discontinua para permitir el
acceso al interior.
La
estructura de la cabina está hecha con palitos obtenidos de un salvamanteles
de los mencionados en el apartado 5, que tienen un diámetro aproximado de
unos 2,5 mm. La longitud en el momento de colocarlos es mayor que la
necesaria, ya que los cortaremos convenientemente una vez fijados en su
sitio. Para colocarlos realizaremos unos taladros a través de la cubierta,
que haremos coincidir con las traviesas transversales según el esquema
mencionado anteriormente. Es conveniente aprovechar ahora y realizar también
los taladros de los mástiles (véase más abajo), ya que una vez esté hecha la
cabina esto será difícil. Para las mamparas de proa y de popa, colocaremos
tres palos que correspondan a la posición del tronco central en medio, y del
tercer tronco lateral empezando a contar desde el costado hacia el centro en
cada lado. En el lado de babor, taladraremos dos agujeros adicionales, uno a
proa y otro a popa, a nivel del cuarto tronco. Entre estos dos últimos,
equidistante, practicaremos otro taladro que será el único que no coincida
sobre ninguna traviesa. Finalmente, taladraremos a estribor los dos agujeros
correspondientes a los postes que formarán la entrada (en primer plano en la
foto). Una vez hecho esto fijaremos los postes con un poco de cola blanca.
A
continuación ajustaremos las medidas de los postes cortándolos con unas
tenazas o alicates: La altura de los postes centrales desde la superficie de
la cubierta es de 5,5 cm, y la de los laterales 4 cm. Colocaremos después
las vigas, que pegaremos a los postes con cola blanca. La que corresponde a
la parte más alta del tejado, en su vértice, es más larga que las laterales,
especialmente en su extremo de popa, donde sobresale para servir de soporte
al mástil de la bandera (véase sección 18). La mamparas las he hecho de una
sola pieza, doblada en ángulo recto en cada una de las cuatro esquinas,
cortada de un salvamanteles de material de cestería similar al que
utilizamos para la cubierta.
10.- Tejado
Para
simular el tejado de tablillas de bambú y hojas de plátano, he utilizado
unas cuantas tiras de una cesta como la que se muestra en la foto del
apartado 7. A cada tira le he dado cuatro o cinco cortes longitudinales para
generar finas varillas de unos 6-7 cm de longitud. Además, utilicé una
técnica similar a partir de hojas secas de un ramo de espigas para
decoración, que son más oscuras y así se consigue que el tejado tenga un
acabado menos uniforme.
Como
soporte para el tejado, recurrí a otro salvamanteles de bazar “Todo a un
euro”, pero éste de tablillas. Las tablillas vienen pegadas a una tela de
gasa, por lo que al cortarlas no se separan. Una vez cortadas dos piezas de
este salvamanteles, de aproximadamente 4 x 10 cm, se pegan sobre las vigas
de la caseta, y esto constituye el soporte del tejado sobre el cual van
pegadas las varillas que hemos sacado de la cesta. Éstas se pegan con cola
blanca diluida de manera que sobresalgan en sus dos extremos, por arriba y
por abajo, y alternando las de un lado con las del otro. Hay que pegarlas
una a una, procurando que no queden demasiado uniformes, y alternando las
que tengan diferentes tonos, hasta conseguir más o menos dos capas en cada
lado. Es un proceso tedioso que lleva su tiempo, pero puede dar resultados
muy satisfactorios.
Al
final se cortan los extremos de las varillas para que tengan una longitud
similar, procurando que no se vea el soporte de las tablillas. A cada lado
se añade una cañita sujeta a las varillas con hilo fino de color crudo. En
esta foto puede apreciarse que también se ha añadido una caña más gruesa al
costado, en el borde lateral de la cubierta, sujeta a lo largo del tronco
lateral con hilo de color crudo de 0,5 mm.
Continúa en el capítulo II
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