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Cuando montamos un kit, casi siempre hacemos
modificaciones para mejorarlo, los botes auxiliares son un elemento
fundamental y muy visible que se pueden detallar mucho mas si nos
documentamos.
Investigamos un poco en el tema para que la sustitución sea lo más acorde
con las normas u Ordenanzas de aquel tiempo.

Los botes auxiliares eran más importantes de lo que parecían, hay que
tener en cuenta que no en todos los puertos entraban estos buques, a
veces fondeaban fuera de estos, en playas o calas para abastecerse.
Hasta la fecha no he encontrado ningún documento, norma u Ordenanza
donde indique cuantos botes debía llevar un navío de 74 cañones. Solo he
encontrado y muy bien detallado, con medidas los botes que llevaba el
Santísima Trinidad, en el libro “Santísima Trinidad, 140 razones para la
historia” de Juan Carlos Mejías Tavero, donde menciona que Timoteo
O´scalan establece que un navío de tres puentes llevaba una falúa, una
lancha y 5 botes de distintos tamaños.
La
“falúa” era un bote grande, de 20 o más remos, con dos palos y una
carroza a popa siendo su uso para generales ó personas destacadas.

La
“lancha” era grande y fuerte, de 15 a 20 remos, con dos palos también,
se utilizaba para fondear llevando el ancla, transportando otras cargas,
como víveres o personas. En ocasiones se colocaba un cañón en la proa
sirviendo como defensa o ataque
El
bote podía tener distintos tamaños, eran de las embarcaciones menores
las más utilizadas. Se diferenciaban en “bote del comandante”, “sereni”
y “chinchorro”.

En nuestro caso, el San Juan Nepomuceno es un navío
de dos puentes, por lo que supongo que tendría menos que uno de tres
puentes. De momento pondré solamente la lancha y un bote, el sereni.
Podrían ponerse dos más pequeños, aferrados a los obenques de la mesana.
Como nota tener en cuenta que cuando se entraba en combate se arriaban
todos los botes para evitar las astillas en caso de que hicieran blanco en
estas.
Las medidas las he sacado del mencionado libro de
Juan Carlos Mejias, aunque he tenido que reducir un poco la eslora de la
lancha por ser más corto el foso del combes. Y los planos de estas de los
planos del Santísima Trinidad del Museo Naval de Madrid. Y los detalles de
una enciclopedia, “Técnicas y prácticas del modelismo naval”, de Isidre
Oliveras.

En cuanto
a la pintura me he guiado por las Ordenanzas de Arsenales de 1.776, Titulo
XXIII, Articulo 627
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