Muchas
veces no es necesario ningún sistema de doblado de la madera, simplemente la
obligamos a que tome la forma clavándola y encolándola en el sitio y es
suficiente.
Si
es muy gruesa o es contrachapado grueso lo mejor es hacerle multitud de
cortes con una sierra, siempre paralelos, y conseguiremos doblarla sin
dificultad. Si le ponemos cola entre los cortes mejor que mejor.